Continúan enfrentamientos entre indígenas y policías por ocupación de fincas en Colombia

Un grupo de indígenas ocupa desde la semana anterior la hacienda Japio, en el municipio de Caloto, Cauca. Las comunidades indígenas de este departamento (Paletará, Coconuco y Puracé, además del resguardo de Caldono) han realizado tomas de haciendas ubicadas en las localidades de Caldono, Jambaló, Coconuco, Piendamó, Silvia, Morales y el mencionado Caloto desde el pasado 12 de octubre, pues según ellas las tierras les pertenecen. Además reclaman el cumplimiento de un acuerdo firmado con el gobierno nacional en 1983, en el que se contempla la devolución de dichos terrenos a los indígenas, cuya extensión es de 11.000 hectáreas.

Ubicación del departamento del Cauca, en Colombia

15 de noviembre de 2005

El gobernador del Cauca, Juan José Chaux, ha ordenado en cada toma el desalojo de los aborígenes por parte de la Fuerza Pública, lo que origina enfrentamientos entre las autoridades y los indígenas. El jueves pasado (10) murió Belisario Tamayo Buitoto, un joven de 16 años de la etnia nasa, durante el conflicto con la Policía. El gobernador del resguardo indígena de Caldono, Alirio Tamayo, dijo al respecto que "nuestra gente se encontraba cerca de la hacienda cuando fueron atacados indiscriminadamente a tiros y uno de ellos fue muerto". Por su parte, Chaux declaró que la policía no había disparado en ningún momento. En este mismo incidente, dos indígenas más resultaron heridos.

El lunes (14) se presentaron nuevos enfrentamientos con las autoridades en la misma hacienda, que dejaron 3 aborígenes heridos. Las refriegas son cada vez más violentas, según afirma el coronel Gustavo Moreno, de la Policía: "Están utilizando bombas molotov, machetes, caucheras, garrotes, todo lo que tienen a la mano para enfrentar a la fuerza pública". En contraste, el senador indígena Gerardo Jumí declaró que "deberían preocuparse más bien por capturar a guerrilleros, paramilitares y narcotraficantes porque éstos son civiles, es un problema de orden social".

Chaux ha dicho que los propietarios de las haciendas poseen escrituras y títulos de propiedad legítimos. Por su parte, Jumí afirma que "este es un conflicto social, no un conflicto delincuencial que se le debe dar un tratamiento social y por lo tanto debe darse una solución por la vía del diálogo y no con la violencia".

Hasta el momento, indígenas, policías y personal médico permanecen en la hacienda Japio, a la espera de medidas por parte de los gobiernos departamental y nacional.


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Fuentes