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El congreso de los EE.UU debate la reforma del sistema de salud

7 de noviembre de 2009

Barack Obama en una reunión con Nancy Pelosi y Steny Hoyer en la Casa Blanca.

Con la presencia del Presidente Barack Obama, el Congreso norteamericano trata hoy la reforma del sistema sanitario que pretende dar cobertura a la totalidad de los ciudadanos de ese país y quitar poder a las aseguradoras privadas. Este proyecto se presenta en los EE.UU como una verdadera revolución social, que da vuelta un sistema completamente privatizado que estuvo en vigencia durante los últimos años.

La presencia de Barack Obama en la Cámara de Representantes constituye una apuesta política muy arriesgada e infrecuente para un presidente. El líder de la mayoría demócrata en el parlamento, Steny Hoyer, dijo que Obama llegó a la Cámara para recordarles que "esto es lo que habíamos prometido en nuestra campaña. Ahora, hagámoslo", enfatizó el legislador. Por su parte, Barack Obama dijo que "esta es la oportunidad de hacer lo que la población ha estado esperando durante décadas. Una oportunidad así para cambiar un país se le presenta a los políticos una vez en una generación".

Aparentemente, la votación favorable que se espera para esta noche no sólo supone un paso importante para homologar a los EE.UU con el resto de las democracias modernas en el campo de la cobertura de salud para sus ciudadanos, sino una gran victoria política para el actual mandatario demócrata. EE.UU es el único país dentro de la categoría de las democracias occidentales que no cuenta con un sistema de salud de cobertura universal.

Nancy Pelosi, la Presidenta de la Cámara de Representantes, aseguró contar con los 218 votos necesarios para aprobar la ley. La Bancada demócrata ocupa 245 de los 435 escaños, pero muchos de ellos no hicieron pública su decisión hasta el momento.

El Partido Republicano, que se ha manifestado en contra de la reforma sanitaria, argumenta que el asunto del gasto, y los fondos para mantener el sistema de salud universal propuesto por la administración demócrata es uno de los escollos principales para la misma. Según dicen los repúblicanos, no es el momento de aumentar impuestos para cubrir el déficit que provocará la reforma sanitaria. "Nace una monstruosidad", dijo enfáticamente el líder republicano en el Senado, Mitch McConnell. Según fuentes de la bancada opositora, el proyecto le permitiría al gobierno apropiarse del sistema de salud.

Las encuestas han mostrado hasta el momento un gran apoyo ciudadano a la reforma. Según los sondeos, la ciudadanía en su mayoría está a favor de la creación de un seguro de salud público que compita con las aseguradoras privadas. También cuenta con apoyo generalizado la cláusula que impedirá a las aseguradoras privadas rechazar clientes por sus antecedentes médicos o expulsarlos cuando contraen alguna enfermedad grave, tal como muchas de ellas venían haciendo en los últimos años.


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