Inglaterra reclamará aguas en el Atlántico

Gran Bretaña se dispone a reclamar miles de kilómetros en los lechos de sus islas más lejanas.

Las Islas Falkland o Islas Malvinas.

Londres, Inglaterra
22 de septiembre de 2007

La ley internacional permite a los países reclamar 560 kilómetros de las costas de su territorio, con lo cual el Reino Unido se adjudicará miles de kilómetros náuticos.

Estos sectores están situados en torno a las Islas Malvinas, a unos 13.000 kilómetros de Londres, la Isla de Ascensión, en medio del Atlántico, y Rockall, un islote deshabitado situado a 320 kilómetros de la costas de Escocia.

Controversias

Se prevé que el reclamo del espacio marítimo será mas controversial en torno a las Islas Falkland o Malvinas, por las cuales Argentina e Inglaterra habían librado una guerra. Las relaciones entre estas naciones han mejorado desde que Argentina se retiró de las islas en 1995, pero se teme que los roces por el control del espacio marino desencadene otra disputa.

Adicionalmente, Argentina jamás ratificó la soberanía británica de las Islas, sino que muy por el contrario expresa en la primera disposición transitoria de su constitución:

La Nación Argentina ratifica su legítima e imprescriptible soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes por ser parte integrante del territorio nacional. La recuperación de dichos territorios y el ejercicio en pleno de la soberanía [...] constituyen un objetivo permanente e irrenunciable del pueblo argentino.

El Diputado Ruperto Godoy declaró a The Daily Telegraph que "estamos completamente opuestos a esta proposición del gobierno británico para extender su territorio. Nosotros queremos recomenzar el diálogo sobre las Malvinas, pero los británicos nos ignoran en esta posición.

"Es correcto que esta área tiene un gran potencial para la exploración de recursos de energía, pero no renunciaremos a nuestra posición reclamando nuestras islas".

El pedido del Reino Unido podría ser atendido para mayo de 2009 y fue impulsado por la posibilidad de explotar recursos en el Atlántico Sur.

Sin embargo, la Foreign and Commonwealth Office del Reino Unido insistió en que la petición podría no seguir adelante: "Estamos considerando la probabilidad de hacer una presentación ante la Comisión de la ONU en Límites de Plataforma Continental, pero no se ha tomado una decisión firme aún", declaró un portavoz.

Sin embargo, Argentina ve al pedido como un acto de provocación severo. "Esto muestra la falta de entendimiento a la posición argentina, y si los británicos no cambian su enfoque tendremos que interpretarlo como una agresión", añadió Godoy.

Fuentes