Reseña del concierto de Avalanch en Cali

Cali, Colombia
3 de octubre de 2017

La banda de raíces asturianas Avalanch, cuyo concierto anterior en la ciudad debió ser cancelado, se presentó el pasado viernes 29 de septiembre en la ciudad de Cali, Colombia, en el marco de su gira Latin American Tour 2017 con la cual promocionan los quince años de la aparición del mítico disco dentro del metal en español, El ángel caído, y su regrabación para el 15º aniversario del mismo.

Alberto Rionda.

Las puertas se abrieron al público casi una hora más tarde de lo estipulado ya que el equipo de la banda, que ya se había presentado en Medellín y Bogotá los días anteriores, se retrasó en llegar a la ciudad. Esto provocó un cambio en la programación que incluyó la eliminación de algunas canciones del setlist y reorganización del horario de la presentación de la banda telonera, los locales Legend Maker, quienes pospusieron su puesta en escena hasta el final de la noche.

El primero en aparecer sobre el escenario fue el guitarrista y líder de la banda Alberto Rionda, para ser acompañado luego paulatinamente por el resto de los integrantes: Mike Terrana (Tarja Turunen, Axel Rudi Pell, Rage, Yngwie Malmsteen), Jorge Salán (Mägo de Oz, Jeff Scott Soto), Magnus Rosén (Hammerfall), Manuel Ramil (WarCry, Sauze) e Israel Ramos (Amadeüs, Alquimia). Rionda abrió oficialmente el concierto con la ejecución de «Santa Bárbara», un solo de guitarra que originalmente da cierre al disco pero que fue usado en la gira a modo de apertura. La banda se unió luego continuando con el instrumental «Hacia la luz», canción que da inicio al álbum de estudio, siguiendole «Tierra de nadie» en donde se pudo escuchar la voz del catalán Israel Ramos por primera vez en la noche.

Israel Ramos.

Uno de los puntos más altos de la noche llegó con «El ángel caído», canción que da título al ya clásico álbum del metal español, al que siguió «Xana», basada en relatos de la mitología asturiana. Ambas canciones fueron cantadas por todo el público de principio a fin. Continuó «Corazón negro», una canción en homenaje al paisaje asturiano de donde originalmente surgió la banda. Un duelo de solos entre Rionda y Salán sirvió de descanso para el resto del grupo antes de ejecutar «Delirios de Grandeza». Uno de los momentos más esperados llegó cuando empezaron a sonar las notas de la balada heavy metal «Antojo de un Dios», ejecutada con gran pasión y en donde se aprovecha la tesitura de Ramos para transmitir con gran sentimiento el mensaje de la canción.

Mike Terrana deleitaría al público con un solo de batería que fue seguido por «Las Ruinas del Edén». Una composición divida en tres actos (Dios al Hombre, Hombre a Dios, Dios al Hombre II) y que fue interpretada en su totalidad durante casi diez minutos. Alberto Rionda y, un siempre carismático y entregado a su público, Israel Ramos interpretarían la versión acústica de «Cambaral», que bebe nuevamente de la abundante historia asturiana, continuando Manuel Ramil con un solo de teclado artículado con la balada «Vientos del sur». La banda presentaría luego una serie de canciones más recientes y ligeras como la balada pop rock «Papel roto» y la canción «Alas de cristal».

El sueco Magnus Rosén ejecutaría un magistral solo de bajo del que hizo participe en varios instantes al público presente. La banda invitó a subir al escenario a varias de sus seguidoras cuando intepretaban «Lucero», siendo uno de los momentos más entrañables de la noche entre la banda y sus seguidores. Para cerrar, la cuarta formación que conforma actualmente la agrupación, interpretó uno de sus temas más famosos y ciertamente uno de los más esperados de toda la noche. «Torquemada», una alusión a Tomás de Torquemada, inquisidor español. Una canción potente con el que se despidió la banda.

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Fuentes

  Este artículo incluye un reportaje periodístico original de un wikirreportero.