Una huelga de transportadores paraliza Nueva York

Por primera vez en 25 años, el metro y los buses de Nueva York no circulan. Desde este martes (20), el Sindicato de Transportadores (TWU por sus siglas en inglés, Transit Workers Union) se declaró en huelga, pidiendo mejores condiciones laborales y salariales. Roger Tuissant, presidente del Local 100 del TWU, llamó a "luchar por la dignidad en el trabajo, un concepto extraño a la MTA".

Frente al Ayuntamiento, algunos transportadores hablan ante las cámaras de televisión. Foto: Richard Rabinowitz

21 de diciembre de 2005

La Autoridad Metropolitana de Transporte de Nueva York (MTA por sus siglas en inglés, Metropolitan Transportation Authority), además de declarar la huelga ilegal, en virtud de una ley local, ha tratado de ejecutar un plan de contingencia: "La acción del TWU el día de hoy es ilegal e irresponsable. Esta flagrante violación de la Ley Taylor y el requerimiento judicial [contra la huelga] es una bofetada en la cara a todos los clientes de la MTA y a todos los neoyorquinos".

La Ley Taylor, expedida en 1967, si bien garantiza el derecho de los trabajadores del estado de Nueva York a organizarse y elegir a sus representantes sindicales, prohibe a los empleados estatales ir a la huelga. Bajo esta ley, a quienes se declaren en paro se les descuentan dos días de salario por cada día que no trabajen.

El paro ocurre después de las negociaciones entre el TWU y la MTA al finalizar los contratos de los trabajadores de la MTA el pasado viernes 16. Los diálogos se prorrogaron hasta el martes 20. Los transportadores del sindicato exigen un incremento salarial anual del 8% por los 3 años del contrato, además de beneficios por licencia de maternidad y más presupuesto para el mantenimiento de las estaciones. La MTA ofreció un aumento del 3%, 4% y 3,5% para cada uno de los años del contrato. Los huelguistas ganan en promedio US$48.000 anuales. Además, el TWU pide una disminución de la edad de retiro de 55 a 50 años de edad. Aunque la MTA deseaba subirla a 62 años, se retractó a cambio de contribuciones pensionales de los nuevos transportadores de un 6% anual del salario neto por los primeros 10 años. Fuera de eso, la MTA pide que los trabajadores destinen el 4% de sus sueldos para un seguro de salud.

En la agonía de las negociaciones, la MTA ofreció un aumento salarial del 3,5% anual además de no alterar la edad de retiro, manteniéndose en la contribución del 6% de los empleados nuevos. La oferta fue rechazada y los transportadores entraron en paro.

Como plan de contingencia, quienes deseen entrar al centro de la ciudad utilizando su propio automóvil podrán hacerlo siempre y cuando vayan mínimo 4 personas dentro del vehículo. Algunas avenidas fueron cerradas y las escuelas públicas inician las clases dos horas más tarde.

Según el alcalde Michael Bloomberg, cada día de paro le cuesta a la ciudad US$400 millones, en plena temporada navideña.

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