Usuario:Wikiuniversitario/Taller

Atajos:
WN:ZP
WN:ZPD

¡Bienvenido/a a la zona de pruebas! Esta página sirve para que realices todas las pruebas de edición que desees. Siéntete libre de probar aquí tus habilidades en la edición de páginas wiki. Para editar, cliquea aquí o en la pestaña «editar» en la parte superior de la página, haz cualquier cambio en la caja de texto y luego cliquea en el botón «Guardar la página» cuando hayas terminado. Dado que se trata de una zona de pruebas, las ediciones o comentarios puestos aquí no serán permanentes.

TemaEditar

  • Situación de la universidad española

La universidad española baja escalones en el ránking mundialEditar

¿Es tan mala como apuntan los ránkings?

El Ranking Académico de las Universidades del Mundo (ARWU), elaborado como cada año por la Universidad Jiao Tong de Shanghái y dado a conocer hoy, trae malas noticias para los centros de estudios superiores españoles. El listado de los mejores 500 centros, conocido como el 'ranking de Shanghái', es la clasificación planetaria de universidades más antigua, prestigiosa e influyente y señala que los campus españoles empeoran su situación competitiva en el mundo con respecto a los últimos años. España pierde su único representante entre las 200 mejores, reduce el número de campus en la lista y empeora sus posiciones internas en el ranking, que, como ya es habitual en sus 15 años de existencia, está liderado por la estadounidense Universidad de Harvard.

 
Universidad de Barcelona, mejor situada en el ránking de Shangai.

Desde que en 2003 se comenzó a elaborar esta clasificación, España nunca ha sido capaz de colocar una universidad entre las 100 mejores del mundo, cosa que si han podido hacer otros 18 países, pero es que, además, este año ha perdido al único representante que desde 2014 mantenía entre los 200 campus más prestigiosos, la Universidad de Barcelona, que cae al grupo de los entre 200 y 300 centros más relevantes.

El ojo ha de descender hasta el puesto 239 para encontrar una universidad española en el Ránking de Shanghai (Ranking of Shangai, 2017), una de las clasificaciones mundiales más reconocidas en lo que a excelencia universitaria se refiere y cuyo total asciende a 500. Casi en la mitad de la tabla se asienta la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona y le siguen otros 10 centros españoles, algunos muy cerca de la cola, como la Universidad del País Vasco (492) y la Universidad de Valencia (495). También se pierde fuelle desde un ángulo más general pues, si en 2015 fueron 13 las universidades españolas dentro de este ránking, en 2016 pasaron a ser 12 y, ahora, son 11, al salir de la lista la Universidad Rovira i Virgili

Todo esto lleva a la formulación de una nueva pregunta en relación con la que abría nuestro articulo, ¿le pasa algo a la Universidad española?

La pregunta es retórica. Obviamente, a la Universidad española le pasan cosas, y muchas merecen atención. La Universidad española adolece de múltiples problemas. Se ha hecho habitual señalar que los más importantes derivan de sus estructuras de gobernanza, que conducen al clientelismo y la endogamia. No seremos nosotros, que alguna vez hemos padecido en carne propia las consecuencias de esas prácticas, quienes quitemos razón a los que lo argumentan.

Pero en el mapa de problemas del sistema universitario español hay muchos otros sobre los que posar la mirada. Hay analistas que apuntan a la falta de recursos para investigar, o para enseñar (grupos-aula demasiado grandes para ofrecer atención personalizada, ausencia de profesores asistentes). Otros observadores destacan la falta de incentivos. La Universidad no atrae talento, claman en algunas banderías. O lo expulsa. O lo quema, asfixiado por la carga de trabajo burocrático. Están los que destacan los graves problemas de dualización laboral de las plantillas, fragmentadas entre profesores estables y bien pagados y otros con carreras laborales precarias. También están los que creen que el problema es la desconexión entre las enseñanzas que los estudiantes reciben en la universidad y las demandas del mercado de trabajo.

Lo que parece escandalizar sobremanera a algunos es perfectamente explicable. No figuramos en posiciones más selectas en casi ningún ranking sobre asuntos sociales o relativos a la administración pública. Seguramente les vendrán a la cabeza los buenos rendimientos de nuestro sistema sanitario, ampliamente reconocidos (G. Lucio, 2017). Pues bien, tenemos razones para pensar que es muy bueno, pero según un ránking del CSIC que utiliza metodología parecida al ránking de Shanghai tenemos solo dos hospitales (Ranking Web of Hospitals, 2017) entre los 200 mejores del mundo, situados en el puesto 169 y 194. Algo mejor que las universidades, pero en el fondo las diferencias parecen bastante pequeñas.

Volviendo al tema central del articulo y dejando atrás el debate de la sanidad española, todo lo anteriormente expuesto parece evidenciar la necesidad de una reforma universitaria, y lo cierto es, que todos los partidos políticos en las dos últimas elecciones reconocieron que la red universitaria necesita una reforma. El propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, prometió durante su sesión de investidura esa ansiada reforma. Lo cierto es que a pocos meses de cumplir su primer año de esta legislatura poco -o nada- se mueve en este sentido en el Ministerio de Educación.

Porque la verdad es que todas las cifras y estadísticas relativas a la Enseñanza en nuestro país dibujan un escenario, no malo, sin auténticamente catastrófico. Por ejemplo, el número de jóvenes españoles que no tienen ni bachillerato, el 35%, duplica la media de la OCDE. La media entre los países de la organización es el 16%, la mitad que en España. Incluso en Portugal (31%) es más baja. Estamos, dicen en la OCDE, al nivel de Argentina o Colombia. Otras estadísticas como que la FP, esencial para impulsar todo mercado de trabajo, sigue bajo mínimos o que España se encuentra entre los países lideres de repetidores de alumnos (32% de repetidores) no apuntan un panorama muy esperanzador.

BibliografíaEditar

  • Docampo, D., Luque-Martínez, T., Torres-Salinas, D., & Herrera, F. (2012). Efecto de la agregación de universidades españolas en el Ranking de Shanghai (ARWU): caso de las comunidades autónomas y los campus de excelencia. El profesional de la información, 21(4), 428-432.
  • Prendes, M. P. (2009). Plataformas de campus virtual de software libre: Análisis comparativo de la situación actual en las universidades españolas. Informe del Proyecto EA-2008-0257 de la Secretaría de estado de Universidades e Investigación. Murcia, España: Universidad de Murcia, Grupo de Investigación de Tecnología Educativa, es/campusvirtuales/informe. html.
  • Robinson-García, N., Jiménez-Contreras, E., & Delgado López-Cózar, E. (2013). Las universidades españolas en los principales rankings de universidades: 2013.

Fuentes originales de la noticiaEditar